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¿Cómo formar líderes para fortalecer a la Organización?

El liderazgo es un tema que preocupa y ocupa constantemente a las organizaciones, ¿quiénes deben ocupar los lugares clave para la toma de decisiones en los distintos niveles?, ¿de qué manera prepararlos y evitar que una vez formados se marchen a otra compañía?

 

Pero hay una pregunta que se hacen cada vez más empresas: ¿cómo lograr que cada una de las personas que laboran en la organización se conviertan en líderes de su puesto de trabajo?
Este es un verdadero cambio de paradigma en el que los profesionales de Capital Humano jugamos un papel clave, para enfocar a la compañía en el desarrollo del Talento.
Esta visión, que comparten muchos líderes empresariales en las últimas décadas, ha influenciado a diversas organizaciones alrededor del mundo, como podemos ver en los índices de satisfacción como “Great Place to Work”, que ayudan a conocer la situación de las personas al interior de las compañías, entre otros temas de utilidad que abordaremos en nuestro próximo eBook.

 

Desarrolla una cultura de gestión del Talento

En América Latina, aún se trabaja bajo una dinámica en donde persiste la concepción clásica que ve al trabajo como una obligación. Dicha dinámica se construye tanto por parte de las empresas como de las personas. Las primeras consideran como un deber que sus colaboradores cumplan con su labor, para mantener la rentabilidad; por su parte, las segundas conciben como una necesidad forzosa trabajar dieciocho horas diarias para solventar sus gastos, su estilo de vida.
Cambiar este enfoque implica lograr que las personas transformen la visión acerca de su quehacer en la organización, el cómo se desempeñan desde su trinchera particular, haciéndolas ver el impacto que tiene su trabajo en el proceso de negocios, de manera que tengan un panorama completo sobre la importancia de su papel en la compañía.
Al mismo tiempo, la organización necesita ver al Talento como parte del proceso, más que como simples piezas operativas, para concebir a las personas como elementos estratégicos en el logro los objetivos de negocio. De este modo, se construye una cultura de gestión del Talento que va más allá del enfoque típico de la relación empresa-persona.
 

Identifica e impulsa al Talento

Cuando las personas tienen clara la importancia de su función en el proceso entero de su organización, que son un pilar para la estabilidad de la misma, estamos ante la posibilidad de capitalizar el Talento.
Esto se consigue por medio de la confianza y el reconocimiento. Por ejemplo, en ocasiones hay personas con un gran Talento que ignoran que lo poseen, pero que al ser reconocidos por la gerencia, encuentran el camino para aportar su conocimiento en las metas de crecimiento de la empresa, junto con el suyo propio.
Cuando ubicamos que una persona tiene una gran capacidad para una tarea en especial, es importante colocarla en donde pueda desarrollarla al máximo, porque es ahí donde va a funcionar mejor
Esto tiene grandes beneficios para la empresa, porque el Talento se ve a sí mismo como un elemento estratégico, al tiempo que se rompe el círculo vicioso en el que se consideraba a sí mismo como obligado a cumplir con un papel sin visión y la organización lo veía cómo una pieza operativa.

 

Convierte a las personas en líderes

La empresa necesita comenzar modificando la concepción clásica del líder que lo sabe y lo resuelve todo. Hay que ver al liderazgo como un rol que puede ser jugado de una manera positiva, un rol que existe para desarrollar las estrategias y llevarlas a la práctica.
Cuando se establece bajo esta visión, quien desempeña dicho papel tiene un impacto en las personas a las que dirige, ayudándoles a empoderarse para que lleven al máximo sus destrezas y conocimientos. Asimismo, tiene la habilidad de transmitir a su equipo los objetivos del negocio.
A través de este enfoque, podemos concluir que el líder no es una persona con un título que le otorga ese lugar, sino aquel que se ve a sí mismo como responsable de su tarea específica, con una visión panorámica de esta en conjunto con su equipo y el resto de la empresa. En lugar de seguidores, tendremos Talento con iniciativa que no requiere que se le señale su quehacer. 

 

Como bien lo expresa uno de los empresarios mundiales más exitosos:  

 

 “Los líderes sobresalientes salen de su camino para potenciar el autoestima de su personal. Si las personas creen en sí mismas, es increíble lo que pueden lograr”
Sam Walton -

 

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